Al respecto muchos hemos aplicado en nuestras vidas de una manera errónea y exagerada el versículo encontrado en el libro a los Efesios 2:9, conformándonos así con vivir en nuestra propia comodidad.
La palabra de Dios esta repleta de pasajes que hacen alusión al propósito lateral de nuestra salvación, por demás estaría nombrarlos todos en este articulo , seria ingenuo pensar que alguien con mas de un año de asistir a una iglesia no los conozca.
“Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros”. Gal. 5:13
Este versículo deberá ser suficiente para que reflexionemos a cerca del tiempo que ha pasado desde que fuimos hechos salvos, lo que estamos haciendo en el tiempo presente así como reflexionar en el futuro. Si tienes un deseo ardiente de hablar a alguien a cerca de Cristo y lo que ha hecho en tu vida pero sientes que algo te detiene al momento, por lo cual continuas posponiéndolo, es hora de que te decidas. ¿Qué o quien es lo que me impide salir a la calle? ¿Es mi falta de preparación? ¿Es acaso Satanás mismo? La respuesta en definitiva es que no es ninguna de estas cosas, el mayor impedimento se llama “miedo”. La respuesta esta en ti, en tu espíritu, en tu mente y en tu carne. Habría que preguntarnos si aun existen dudad dentro de nosotros a cerca de la salvación. Quizá no haz permitido que la palabra se impregne en tu ser, que forme parte de ti. También pude ser que haya aun algún pecado sin confesar el que te esta robando tu seguridad. Pero para trabajar en esos asuntos no se necesita dejar pasar años y años para ver si algún día alcanzamos la santidad requerida y entonces podernos liberar de todos esos sentimientos de culpa que nos mantienen atados. Recuerda que Jesucristo murió una sola vez por nuestros pecados y que si fuiste bautizado con “plena conciencia” de lo que ello implicaba, tu viejo hombre debió haber quedado sepultado en aquella “tumba de agua” desde entonces. Pecados siempre los va a haber, tentaciones, por supuesto, pero esos no son motivos para callar.
El contacto directo, fuera de las iglesias, en el lugar mismo en donde se genera la desgracia familiar, en donde las drogas y el alcohol están acabando con cientos, miles de personas; El entrar a una casa en representación de Jesucristo y el permitir que en esos momentos sea Dios por medio de su Santo Espíritu el que hable por ti, eso es lo que verdaderamente nos lleva a “vivir” a Jesucristo y reafirmar en nuestro corazón que somos hijos de Dios a su imagen y semejanza.
¿Que tal que sea hoy este tu gran día? ¡Sal hoy mismo!. No es necesario que recorras una colonia completa, solo ve a una persona que no te conozca, llama a su puerta y a quien salga no le hables de tu congregación o de tu iglesia y de las maravillas que ahí se hacen, tan solo háblale brevemente de lo que Dios ha hecho en tu vida y de lo que puede hacer en la de ella. Cuando termines y regreses a casa, has una oración por esa persona o familia, ponlos en las manos de Dios y no hables con nadie de ello. Entonces miraras como desde ese momento todo comienza a cambiar. Comenzaras a sentir que la presencia de Jesucristo en tu vida, en lugar de ser solamente un bonito deseo, ahora es una realidad. Este será el principio, la libertad en tu vida para seguir hablando a más y más personas.
Personalmente y a pesar de servir lo mas que podía en mi congregación, no fue sino hasta que rompí con esa delgada línea que nos separa de hacer el hermoso trabajo de la evangelización que asumí mi verdadero papel como “hijo de Dios” Jn. 1:12.
Así que amado hermano, seamos hacedores de la palabra para que podamos alcanzar la verdadera paz y libertad que nuestro Señor Jesucristo nos ofrece, permitiendo que esos deliciosos ríos de agua viva corran en nuestra vida y en la de los demás, de una forma horizontal, y como popularmente se dice, no solo de de alla p’a aca y aca p’a alla.
Si sientes que de alguna manera te ayudaría el llevar contigo algún tipo de literatura para dejar a la persona a las que hablas, y si vives en Cuernavaca o en la ciudad de Temixco, no dudes en ponerte en contacto conmigo y con gusto te apoyare en lo posible.
El Señor te bendice.